miércoles, 25 de septiembre de 2013

Que debe saber un niño (o una niña) de cuatro años y que deben saber los padres y madres


¿Qué debe saber un niño de cuatro años?

Publicado: 22/09/2013 10:08

Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, de cuatro años y año y medio, no sabían lo suficiente. "¿Qué debe saber un niño de cuatro años?", preguntaba.

Las respuestas que leí no solo me entristecieron sino que me irritaron. Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.
Me molestó mucho que la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación, con listas de todo lo que sabían hacer sus hijos y los de ella no. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. La infancia no debe ser una carrera.

Por todo ello, he decidido proponer mi lista de lo que debe saber un niño (o una niña) de cuatro años:
  1. Debe saber que la quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento
  2. Debe saber que está a salvo y debe saber cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre le va a apoyar.
  3. Debe saber reír, hacer el tonto, ser gamberro y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas.
  4. Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el barro.
  5. Debe saber que el mundo es mágico y ella también. Debe saber que es fantástica, lista, creativa, compasiva y maravillosa. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro y casitas de cuentos de hadas es tan importante como practicar la fonética. Mejor dicho, mucho más.
Pero más importante es lo que deben saber los padres:
  1. Que cada niño aprende a andar, hablar, leer y hacer cálculos a su propio ritmo, y que eso no influye en absoluto en cómo de bien ande, hable, lea o haga cálculos después.
  2. Que el factor que más influye en el buen rendimiento académico y las buenas notas en el futuro es que leer a los niños de pequeños. No las fichas, ni los manuales, ni las guarderías elegantes, ni los juguetes y ordenadores más rutilantes, sino que mamá o papá dediquen un rato cada día o cada noche (o ambos) a sentarse a leerles buenos libros.
  3. Que ser el niño más listo o más estudioso de la clase nunca ha significado ser el más feliz. Estamos tan obsesionados por tratar de dar a nuestros hijos todas las "ventajas" que lo que les estamos dando son unas vidas tan pluriempleadas y llenas de tensión como las nuestras. Una de las mejores cosas que podemos ofrecer a nuestros hijos es una niñez sencilla y despreocupada.
  4. Que nuestros niños merecen vivir rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y la libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, pero algunos son importantes: juguetes como los LEGO y las construcciones, juguetes creativos como los materiales artísticos de todo tipo (buenos), los instrumentos musicales (tanto clásicos como multiculturales), disfraces, y libros y más libros (cosas, por cierto, que muchas veces se pueden conseguir muy baratas en tiendas de segunda mano). Necesitan libertad para explorar con estas y otras cosas, para jugar con montoncitos de alubias secas en el taburete (supervisados, por supuesto), amasar pan y ponerlo todo perdido, usar pintura, plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena aunque lo salpiquen todo, tener un rincón en el jardín en que puedan arrancar la hierba y hacer un cajón de barro.
  5. Que nuestros hijos necesitan tenernos más. Hemos aprendido tan bien eso de que necesitamos cuidar de nosotros mismos que algunos lo usamos como excusa para que otros cuiden de nuestros hijos. Claro que todos necesitamos tiempo para un baño tranquilo, ver a los amigos, un rato para despejar la cabeza y, de vez en cuando, algo de vida aparte de los hijos. Pero vivimos en una época en la que las revistas para padres recomiendan que tratemos de dedicar 10 minutos diarios a cada hijo y prever un sábado al mes dedicado a la familia. ¡Qué horror! Nuestros hijos necesitan la Nintendo, los ordenadores, las actividades extraescolares, las clases de ballet, los grupos organizados para jugar y los entrenamientos de fútbol mucho menos de lo que nos necesitan a NOSOTROS. Necesitan a unos padres que se sienten a escuchar su relato de lo que han hecho durante el día, unas madres que se sienten a hacer manualidades con ellos, padres y madres que les lean cuentos y hagan tonterías con ellos. Necesitan que demos paseos con ellos en las noches de primavera sin importarnos que el pequeñajo vaya a 150 metros por hora. Tienen derecho a ayudarnos a hacer la cena aunque tardemos el doble y trabajemos el doble. Tienen derecho a saber que para nosotros son una prioridad y que nos encanta verdaderamente estar con ellos.
Y volviendo a esas listas de lo que saben los niños de cuatro años...
Sé que es natural comparar a nuestros hijos con otros niños y querer asegurarnos de que estamos haciendo todo lo posible por ellos. He aquí una lista de lo que se suele enseñar a los niños de esa edad y lo que deberían saber al acabar cada curso escolar, a partir del preescolar.

Como nosotros estamos educando a nuestros hijos en casa, yo suelo imprimir esas listas para comprobar si hay algo que falte de forma llamativa en lo que están aprendiendo. Hasta ahora no ha sucedido, pero a veces obtengo ideas sobre posibles temas para juegos o libros que sacar de la biblioteca pública. Tanto si los niños van al colegio como si no, las listas pueden ser útiles para ver lo que otros están aprendiendo, y pueden ayudar a tranquilizarnos sabiendo que van muy bien.
Si existen aspectos en los que parece que un niño está por detrás, hay que darse cuenta que eso no indica ningún fracaso, ni del niño ni de sus padres. Simplemente, es una laguna. Los niños aprenden lo que tienen alrededor, y la idea de que todos deben saber esas 15 cosas a una edad concreta es una tontería. Aun así, si queremos que las aprenda, lo que tenemos que hacer es introducirlas en la vida normal, jugar con ellas, y las absorberá de manera natural. Si contamos hasta 60 cuando estamos haciendo la masa de un bizcocho, aprenderá a contar. Podemos sacar de la biblioteca libros divertidos sobre el espacio o el abecedario. Experimentar con todo, desde la nieve hasta los colores de los alimentos. Todo irá entrando con más naturalidad, más diversión y muchas menos presiones.
Sin embargo, mi consejo favorito sobre los niños pequeños es el que aparece en esta página.

¿Qué necesita un niño de cuatro años?

Mucho menos de lo que pensamos, y mucho más.

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia
 

lunes, 23 de septiembre de 2013

5 citas para motivar tu lunes

 

Os adjunto el post de Iván Fanego en el blog de Movistar “Con tu negocio”
 
Los lunes son un pequeño hito en la semana: para muchos el día más duro, para otros, una jornada en la que volver a ejercer con pasión su actividad tras haber tenido tiempo para reflexionar y descansar durante el fin de semana.
 
Si se pueden dedicar cinco minutos a pensar sobre lo que significa nuestro trabajo y si realmente nos ayuda a cumplir nuestras metas, mejor. Así que aquí van cinco citas para una breve reflexión de lunes.
  1. “Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.” Walt Disney ¿Qué tal comienza tu semana? ¿Merece la pena lo que haces?
  2. “Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir”. Steve Jobs En la misma línea que la frase anterior: el tiempo pasa y no debemos dedicarnos a vivir la vida de otros, ni la que han planificado para nosotros.
  3. “La mayoría de la gente que fracasa en sus sueños, no lo hace por falta de talento, sino por falta de compromiso”. Steve Jobs Seguramente puedas hacer más de lo que crees: simplemente dedícale más esfuerzo, más tiempo y no te rindas a la primera.
  4. “Los buenos equipos se convierten en grandes equipos cuando sus integrantes confían tanto en sus compañeros como para que prevalezca el nosotros sobre el yo”. Phil Jackson Piensa en la gente con la que trabajas: ¿sois de verdad un equipo? Si es así, eso ya tiene un valor incalculable.
  5. “El mejor premio que la vida ofrece es poder trabajar duro en lo que valoras”. Theodore Roosevelt Y finalmente: si tu trabajo es algo que valoras, si es algo que te motiva, siéntete feliz y aprovéchalo: eres afortunado.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Cuál es el secreto de la felicidad?



"Alguien a quien amar,
un proyecto vital que te llene la vida
y un proyecto profesional que te apasione."

Alejandro Busto Castelli - Psicólogo

miércoles, 18 de septiembre de 2013

10 Pasos hacia la felicidad y el bienestar emocional. PSICOLOGÍA PARA TODOS LOS DÍAS.

 

10 PASOS HACIA LA FELICIDAD

1) Estar con aquellos que te hacen sonreír. Diferentes estudios señalan que las personas somos más felices si nos rodeamos de gente que es feliz.

2) Mantener los valores. Centrarse en lo que es justo y en lo que no. Mantener nuestros valores éticos y morales a flote hace que el camino a la felicidad sea más fácil y ameno.

3) Aceptar el bien. Hacer un balance de nuestra vida con sus aspectos positivos y negativos y aceptarlos hace que nos sintamos mejor con nosotros mismos y esto contribuye enormemente a conseguir la felicidad.

4) Imaginar lo mejor. No hay que temer a pensar lo que realmente queremos y vernos consiguiéndolo, siempre y cuando esto no exceda los límites de la realidad, porque nos guste o no, seguimos siendo seres humanos y habrá cosas que no dependan 100% de nuestro empeño, sino que participan más factores.
Pero aún así, tener una mirada positiva durante la consecución de un objetivo aumenta nuestro sentimiento de autoeficacia, aumentando también las posibilidades para alcanzar el objetivo deseado.

5) Hacer las cosas que te gustan. Dentro de nuestras posibilidades siempre habrá algo que nos gustaría hacer, a lo mejor, no es posible hacerlo diariamente. Pero lograrlo de vez en cuando aumenta la sensación de felicidad. Y la mayoría de las veces, el camino para conseguirlo (lleno de esfuerzos) hace que lograr dicha meta, sea más satisfactoria.

6) Encontrar un propósito. Es imprescindible encontrar un propósito para las acciones que realizamos en nuestra vida, esto nos da sentimiento de control, de formar parte de algo y nos ayuda a centrar nuestra atención en dicho propósito, llevando a cabo todas las pautas necesarias para conseguirlo.

7) “Escucha a tu corazón”. Esta frase hace referencia a que solo nosotros sabemos lo que realmente nos llena, tenerlo en cuenta es imprescindible.

8) Eres responsable de tu vida. Lo que hacemos en nuestra vida es únicamente responsabilidad nuestra y nos tenemos que hacer cargo de ello, no podemos hacer responsable a los demás.
Esto ayuda a reconocer que tenemos el poder para llegar a donde queremos ir gracias a nuestro empeño. Por lo tanto, dejamos de culpar a los demás de nuestros deberes y conseguimos nuestras metas rápidamente, lo que influye en nuestra felicidad.

9) Estar abierto al cambio. Es algo imprescindible para no vernos sin salida, cuando algo va mal, estar abierto al cambio hace que busquemos antes otras alternativas y que consigamos el camino correcto.

10) Disfruta de los placeres simples. Los puedes encontrar en tu vida diaria, en las cosas pequeñas, y te ayudarán a eliminar el estrés y la negatividad otorgándote felicidad.

La felicidad es un ‘estado de flujo’, Eduard Punset


Autor: Eduard Punset 5 octubre 2008
Mihaly Csikszentmihalyi, catedrático en neurociencias de la U. de Stanford

Csikszentmihalyi"Lunes" es casi una mala palabra para mucha gente porque significa volver a trabajar. Pero Csikszentmihalyi ha detectado una paradoja: el trabajo es más propicio que el ocio para alcanzar lo que él llama "estado de flujo" -algo que podría interpretarse como la felicidad-. La clave está en que, para mucha gente, el ocio es un tiempo muerto y el trabajo, todo lo contrario. Tener objetivos claros, poder gestionarlos y recibir un feedback es clave para fluir.
Fecha de la entrevista: 2005-11-22
Lugar de la entrevista: Univ. de Stanford
  • Perfil académico de Csikszentmihalyi en la web de la Univ. de Claremont
  • Entrevista a Csikszentmihalyi en la Wired magazine.
  • Entrada sobre Csikszentmihalyi en Wikipedia.
  • Extracto de 30 minutos en YouTube del programa de REDES con Csikszentmihalyi.
Mihaly Csikszentmihalyi es el director del “Quality of Life Research Center” de Claremont Graduate University, en California. Allí se dedica a investigar la base y las aplicaciones de los aspectos positivos del pensamiento, como el optimismo, la creatividad, la motivación intrínseca y la responsabilidad. Sus teorías han revolucionado la psicología hasta tal punto que han sido adoptadas por algunos líderes mundiales. Sus libros, como Flow: The Psychology Of Optimal Experience, se han convertido en grandes éxitos de ventas y en influyentes manuales de las nuevas escuelas de psicología positivista.

Eduard Punset:
Antes de leer tus libros, hace muchos años, encontré a mucha gente que estaba preocupada por el problema de la felicidad, y a menudo me preguntaban cómo resolvía yo el problema de la felicidad personal. Y recuerdo que decía, “no tengo tiempo”, voy de una obsesión a otra, y no me queda tiempo para estar triste.
Mihaly Csikszentmihalyi:
Bueno ¿y estás contento con tus obsesiones?
EP:
Sí, completamente feliz. Y me he dado cuenta de que esto está relacionado con el tema del “estado de flujo”.
MC:
Sin duda, y hasta cierto punto las experiencias de “estado de flujo” tienden a suceder en actividades que para el principiante parecen como obsesiones. No se comprende por qué te puedes dedicar toda una vida a mirar por el microscopio y estudiar las células, o por qué te puede gustar el correr cada día un poquito más rápido que otro. Se puede pensar que es una tontería, pero los que lo hacen saben que les gusta, que están en control de sus vidas y que obtienen beneficios de aquello que hacen y en lo que invierten. Esto les hace de lo más felices.



El concepto del "estado de flujo" de Csikszentmihalyi está tratado
también en El viaje a la felicidad de Punset. (Fuente: smartplanet)

EP:
Mihaly, dices que la felicidad depende de la experiencia, y que la experiencia depende de lo que se hace, y entonces es divertido porque cuando se analiza lo que se hace resulta que no hay una gran diferencia entre lo que hacemos y lo que hacían los babuinos hace millones de años…
MC:
Y que todavía hacen. Aunque hayamos cambiado, básicamente las categorías principales son muy similares. Tenemos que gastar un tercio de la vida en que estamos despiertos en algo productivo, en algo relacionado con conseguir calorías para el organismo, ya sea cazando o trabajando en una fábrica, o estudiando, los jóvenes. El otro tercio es lo que llamamos mantenimiento, que es simplemente tener el cuerpo en un cierto nivel de funcionamiento, es decir vestirse, afeitarse, peinarse, comer, desplazarse al trabajo… por hacer todo esto no se recibe ningún sueldo, pero hay que hacerlo ya que de lo contrario el cuerpo se deteriora: el pelo crece y la gente se deja. Y lo tercero es el placer, que es lo que los griegos llamaban “escoleia”, que significa lo que se hace en el tiempo libre. Esta es la palabra de la que se deriva la palabra escuela, porque para los filósofos griegos lo que se hace en el tiempo libre es aprender, y esta era la manera de crecer y mejorar…
EP:
Luego volveremos a esto para ver cuál de las tres es más fácil, o la más habitual para entrar en el “estado de flujo”. Pero cuando suenen las campanadas de fin de año, la mayoría de las personas se encontrarán en un lugar que han elegido otros por casualidad, y unos pocos, que probablemente son felices, estarán allí porque realmente quieren estar allí, y porque realmente controlan la situación. ¿Tiene esto algo que ver con tu concepto de “estado de flujo”?
MC:
Desde luego, el “estado de flujo” es esencialmente eso: la capacidad de concentrar la energía psíquica y la atención en planes y objetivos de nuestra elección, y que se siente que vale la pena realizarlos porque se ha decidido este tipo de vida, y se disfruta cada momento en lo que se hace.


Llevar a cabo planes y objetivos de nuestra elección,
algo fundamental para fluir. (Fuente: smartplanet)
EP:
Cuando estoy con alguien que está en el paro, es la persona menos feliz del mundo. Pero si se quiere estar con alguien que sea el que más se queja de todos, ésa es la persona que tiene un trabajo, y siempre se está quejando. Pero tú dices que hay que tener cuidado, porque aquí hay algo importante.
MC:
Es obvio que existen muchos trabajos que son muy fáciles o muy difíciles, y la gente se aburre o se siente alienada. El trabajo no es perfecto, pero lo que me sorprende es lo realmente positivo que suele ser el trabajo. Para la gente que va al trabajo y vuelve a casa, hay un aspecto del trabajo que es diferente del tiempo libre y eso hace que la gente se sienta limitada, no hace que la gente se sienta libre, y esto es suficiente para que la gente diga que “no quiero seguir haciendo esto” aunque en realidad se sientan mejor. Y tú preguntabas sobre la paradoja del trabajo, y es cierto que mucha gente a la que he estudiado quiere irse a casa, una vez terminado el trabajo, lo antes posible. Y cuando llegan a casa, algunos están aburridos, se deprimen y tienen que encender la TV o tienen que distraerse de alguna manera…
EP:
En realidad has demostrado que los fines de semana es cuando la gente es menos feliz, o al menos es cuando…
MC:
Sí, no fluyen, no tienen esas experiencias, y esta paradoja es muy extraña y la hemos estudiado en distintos países y hemos hallado los mismos resultados. En el trabajo generalmente se tienen los objetivos muy claros y se pueden gestionar, que es una de las cosas que produce el flujo: el saber que hay que hacer algo en concreto; y la otra es que se tiene un feedback, es decir que se puede ver cómo se está actuando, ya sea por los clientes, el jefe o los colegas, o por lo que se está haciendo, de manera que hay feedback. Una parte muy importante del flujo es que las habilidades o las destrezas están en equilibrio con el reto de lo que se tiene que hacer. Y generalmente en el trabajo se llega a equilibrar esto: está muy claro. O sea que la paradoja reside en que el trabajo, en muchas ocasiones, es más como un juego que lo que hacemos en el tiempo libre en casa. Hay mucha gente que no sabe realmente qué hacer con su tiempo libre: no saben qué es lo mejor, no tienen feedback, creen que sus destrezas no están optimizadas…



Según Csikszentmihalyi, en trabajos antiguos como el de los
cazadores o pastores, había flujo. (Fuente: Wikipedia)
EP:
Estamos seguros de que el flujo puede suceder en el trabajo, aunque existe la paradoja de la que hablábamos. En el tiempo de ocio conducir produce el estado de flujo, y parece ser que el sexo es una ocasión para equilibrar las sensaciones…
MC:
Y la amistad también…
EP:
La llamas relaciones.
MC:
Bueno “relaciones” es el término técnico, pero en realidad es la amistad.
EP:
¿Quizás más que la familia?
MC:
Bueno, la gente se siente a menudo más libre y relajada con los amigos porque no tienen responsabilidad ni obligaciones, y en ese sentido la familia es como el trabajo: se tiene un compromiso. Pero por supuesto la experiencia típica de estado de flujo provienen de actividades que existen porque generan flujo, como son el arte, la música los deportes. Estas son formas culturales cuyo único objetivo es proporcionar el estado de flujo. No siempre se experimenta el flujo con estas actividades, pero si no se experimentara no existirían. Esta es la parte de ocio, pero no es suficiente experimentar el flujo en el ocio, lo importante, creo yo, es experimentarlo en el trabajo, en la amistad, en la familia, etc. ya que de esta manera toda la vida está en estado de flujo, en vez de estar dividida en trabajo y tiempo libre, se experimenta en su totalidad.
EP:
Porque la soledad no es la mejor…
MC:
No, San Juan de la Cruz escribió que la soledad es lo más maravilloso, pero para la mayoría de las personas no lo es, hay que aprender a apreciarla, hay que saber estar solo, y la mayoría de la gente se deprime…


El arte o el deporte son "formas culturales cuyo único
objetivo es proporcionar el estado de flujo", dice
Csikszentmihalyi. (Fuente: smartplanet)
EP:
Una cosa muy parecida a lo que estás diciendo ahora es lo que dicen otros científicos de la sanidad pública en países muy lejanos a California, que dicen que para que el trabajo funcione y para mantener la salud hay que poder controlar un poco lo que se hace, y que haya cosas que se puedan cambiar; y lo segundo, que es algo que también sugieres, es la capacidad de saber cómo hacerlo. Parece ser que hay que controlar y al mismo tiempo tener unas capacidades innatas o que se aprendan que pueden ayudar a fluir.
MC:
Es exactamente así. ¿Es este el tema del libro que estás escribiendo?
EP:
Se llama Viaje a la Felicidad, sí. Es un libro sobre lo que los científicos han acordado sobre qué es la felicidad. Tú por supuesto sales, junto con algunos otros amigos míos. Y parece increíble que antes de ti, y de algunos como tú que habéis estado trabajando más de 10 años sobre este tema en particular, no había nada en la comunidad científica, ni en el resto tampoco. ¿Cómo es esto?
MC:
Creo que durante los primeros 60 años del siglo pasado en la psicología había por un lado el paradigma conductista de estímulo y respuesta y, por el otro, la perspectiva psicoanalítica freudiana. Las dos eran muy potentes e influyentes, y no dejaban mucho lugar para nada más. Cuando yo escribí mi primer libro, Beyond Boredom & Anxiety, era en parte una respuesta a esto; que el sentimiento de flujo se encuentra entre el aburrimiento -por un lado- y la ansiedad -en el otro-. Cuando escribí ese libro pensé que quizá en el primer capítulo debía argumentar por qué el psicoanálisis no era la teoría definitiva, y en el segundo capítulo por qué el conductismo tampoco era la teoría perfecta, y entonces escribir la mía. Y después pensé que no podía escribir mucho sobre estas teorías, de manera que decidí olvidarme de ellas y escribí mi libro. Corría mucho riesgo, porque en aquella época ignorarlas era como decir que “Dios no existe”.


Para Csikszentmihalyi, lo que nos diferencia de los animales
es el tiempo libre. (Fuente: smartplanet)
EP:
Hay una última pregunta, que la hemos tocado un poco… pero yo tengo esta idea, que es posible que esté completamente equivocada, de que biológicamente somos una especie que tiene un déficit en el mantenimiento, somos una especie que invierte mucho en la reproducción, y muy poco en el mantenimiento. ¿Por qué? Bueno, porque la esperanza de vida era muy corta. ¿Qué te parece?
MC:
Creo que este es el motivo por el que Aristóteles y los griegos decían que los seres humanos eran diferentes de otras especies sólo en el tiempo libre, en el ocio y en la escoleia -que ya hemos mencionado-. Aparte de esto, somos como el resto de los animales: tenemos que trabajar, tener hijos, y eso es todo una y otra vez.
EP:
Y pagar la hipoteca…
MC:
Y pagar la hipoteca, y cuando se es libre se tiene la capacidad de elección, de utilizar el tiempo y la energía en formas que no están prescritas por las necesidades genéticas. Pero creo que lo que estás diciendo es una situación bastante nueva, que el ocio se ha convertido… dura más, ya que la gente se muere más tarde, y nos jubilamos antes, y durante casi la mitad de nuestras vidas no trabajamos, no tenemos que hacer nada…


"La gente tiene que descubrir una nueva forma de vivir, si
no será muy aburrido." (Fuente: smartplanet)
EP:
…aquí es donde creo que tu idea de entrar en estado de flujo es un síntoma de esta nueva situación.
MC:
Yo creo que antes había del flujo en el trabajo, cazar era de esta manera, y los pastores que iban con las ovejas de España a Francia, en la Edad Media, era una actividad que sabían cómo hacerla, y tenían que prestar atención. O sea que el mantenimiento y el trabajo estaban más unidos. Después comenzaron a separarse, sobre todo durante la Revolución Industrial, cuando las personas fueron a las fábricas. Y ahora estamos en una situación ligeramente diferente, ya que las personas tienen unos trabajos razonablemente buenos pero tenemos esos 40 años para hacer no se sabe qué. De manera que la gente tiene que descubrir una nueva forma de vivir, si no será muy aburrido y la gente estará esperando las campanadas de fin de año para poder decir, bueno, ya puedo irme, en lugar de disfrutar de la vida.
 
http://elsecretodeserpositivo.blogspot.com.es/
 
 

martes, 17 de septiembre de 2013

¿Ser Feliz es Estúpido?

 

Por: Laura Folleto
 
Una paciente con una vida difícil me decía el otro día que, cuando ella iba a un restaurante y veía a gente riéndose y hablando tonterías, se preguntaba porqué a algunas personas se les daba las cosas tan sencillas y si no era mejor ser estúpida (en realidad, la palabra que usó fue boluda, pero no se utiliza fuera de Argentina, creo, así que puse un sinónimo liviano).

Hay unas cuantas ideas a considerar en este simple comentario. Por un lado, es una idealización bastante común creer que a los demás no les pasa nada y que todo lo malo le sucede a uno. No es cierto. Todos tenemos temas complicados y son a la medida de cada uno. Lo que para alguien es una nimiedad para otro tiene una enorme gravedad. No se pueden comparar porque cada uno lo vive y lo sufre a su manera.

Aquí, en el fondo, no importa lo que haya sucedido sino qué se hace con eso. El que se permite preguntarse el para qué y evoluciona y abre su corazón a la aceptación, la comprensión y el amor puede liberar las circunstancias y enriquecer su vida para siempre.

Otra consideración es que, cuando estamos atravesando etapas complicadas, tendemos a tomar la parte por el todo, a "tirar el bebé con el agua del baño". Puede ser que determinados aspectos de nuestra vida estén oscuros pero no todo lo está, así que podemos darnos permiso para disfrutar de los luminosos. Y, aunque creamos que todo está enturbiado (cosa que no es cierta), igual podemos gozar con una buena comida, con una hermosa puesta de sol, caminando bajo los árboles y riéndonos por una tontería. La alegría es el antídoto en todo momento, sobre todo si aprendemos a reírnos de nosotros mismos.

No hay que olvidar tampoco la predisposición que arrastramos a repetir el pasado continuamente. Si tuvimos una infancia penosa, inconcientemente, reproducimos las situaciones, atrayendo las personas y los hechos que las cumplan. Agreguémosle el apego al sufrimiento, la adicción al dolor, la constante rememoración, el unirse a otras víctimas y tenemos cartón lleno.

Te recuerdo: no importa lo que haya pasado, puedes crear otra vida para ti, YA! Cada respiración te llena de nueva vida y energía: ¿la estás aprovechando para exhalar lo que ya no te sirve e inhalar lo que deseas?

Por otro lado, ¿te diste cuenta cómo la sociedad pone el énfasis (y valora) la conquista y la pesadumbre? Los grandes actores son los dramáticos, no los cómicos. Los medios de comunicación ensalzan las tragedias y su superación. Los grandes héroes son serios, duros, luchadores. La conclusión a la que llegó mi paciente es que ella creía que "ser feliz es boludo". ¿No lo estás pensando acaso? Todos lo hacen. Una vida vale la pena (no la alegría) si está llena de dramas. En este fin de año te pido un favor: ¡SUELTA ESE CONCEPTO!!

Déjalo ir con todas tus aflicciones y prejuicios. En este mismo instante, mientras escribo esto, tengo la radio prendida y están reproduciendo lo que dijo el ganador de un concurso de canto, Tití Fernández: "¡Qué lindo que es ser feliz! ¡Qué me importa que digan que es una boludez lo que siento! ¡Qué bueno que es emocionarse por los sueños y por lograrlos!!". Así se comunica Dios: corroborando por cualquier medio lo que estás pensando. ¡Gracias!

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Más de Laura Folleto en: www.abrazarlavida.com.ar

El Apego

 

Por: William Hart
 
Hay varios tipos de apego. Tenemos en primer lugar el apego al hábito de buscar gratificación sensual. Un adicto se droga porque desea experimentar la sensación agradable que la droga le produce, a sabiendas de que haciéndolo refuerza su adicción. De la misma forma somos adictos a la condición de desear, tan pronto satisfacemos un deseo, generamos otro. El objeto es secundario, el hecho es que tratamos de mantenernos en un estado constante de deseo porque nos produce una sensación agradable que queremos prolongar.

Desear se convierte en un hábito que no podemos romper, en una adicción, y de la misma manera que un toxicómano va desarrollando gradualmente tolerancia hacia la droga elegida y cada vez necesita una dosis mayor para intoxicarse, nuestros deseos se aprestan a robustecerse cuanto más tratamos de satisfacerlos. Así nunca ponemos fin al deseo, y, en tanto sigamos deseando, no podremos ser felices.
Otro gran apego es el «yo», el ego, la imagen que tenemos de nosotros mismos. Para cada uno, ese «yo» es la persona más importante del mundo. Nos comportamos como un imán rodeado de limaduras de hierro que automáticamente las ordenará en torno a sí mismo. Tratamos instintivamente, con la misma falta de reflexión, de ordenar el mundo con arreglo a nuestro gusto, buscando atraer lo agradable y repeler lo desagradable. Pero nadie está solo en el mundo, cada «yo» está abocado a entrar en conflicto con otro «yo». El modelo que cada cual intenta crear se ve perturbado por los campos magnéticos de los otros, e incluso nosotros mismos llegamos a convertirnos en objetos de atracción o repulsión. El resultado no puede ser otro que infelicidad, sufrimiento.

Además, no limitamos el apego al «yo», sino que lo ampliamos a lo «mío», a lo que nos pertenece. Todo el mundo desarrolla un gran apego a sus posesiones, porque las asocia consigo mismo, porque sustentan la imagen de su «yo». Este apego no nos causaría problemas si lo que llamamos «mío» fuese eterno y el «yo» durase eternamente para disfrutarlo. Pero lo cierto es que, tarde o temprano, el «yo» se separa de lo «mío»; ese momento no tiene más remedio que llegar y, cuando llegue, el sufrimiento será tanto más grande cuanto mayor sea el apego al «mío».

Pero el apego todavía va más lejos, se extiende a las opiniones y creencias. No importa cual sea su contenido, no importa si son correctas o erróneas, si estamos apegados a ellas, con toda certeza nos harán infelices.

Todos estamos convencidos de que nuestro criterio y tradiciones son óptimos y nos sentimos trastornados cuando oímos que los critican. Nos trastornamos de nuevo si intentamos explicarlos y no nos los aceptan, pues no acertamos a reconocer que cada persona tiene sus propias creencias. Es de todo punto fútil discutir sobre qué opinión es la correcta, sería mucho más provechoso desechas todas las ideas preconcebidas y tratar de ver la realidad, pero nuestro apego a los puntos de vista nos impide hacerlo, manteniéndonos en un estado de infelicidad.

Nos queda, por último, el apego a los formalismos y ceremonias religiosas. Tenemos tendencia a enfatizar las expresiones externas de la religión en detrimento de su significado fundamental y a pensar que quien no realiza esas ceremonias no puede ser una persona verdaderamente religiosa.

Olvidamos que, sin su esencia, el aspecto formal de la religión es una cáscara vacía. La piedad en los rezos o en la realización de ceremonias no tiene ningún valor si la mente sigue llena de ira, pasión y malevolencia. Para ser de verdad religiosos, debemos desarrollar el talante religioso: pureza de corazón, amor y compasión por todos. Pero nuestro apego a las formas externas de la religión nos lleva a conceder más importancia a la letra que al espíritu. Olvidamos la esencia de la religión y así seguimos siendo desgraciados.

Todos nuestros sufrimientos, sean cuales sean, van asociados a uno u otro de estos apegos. Apego y sufrimiento van indisolublemente unidos.


(Extracto de "La Vipassana. El Arte de la Meditación Budista", Edaf, Madrid 1994)

Un videojuego contra el deterioro cognitivo de la edad.

 

Artículo realizado por Javier Sampedro para el diario El País sobre la utilización de videojuegos para contrarrestar el deterioro cognitivo asociado a la edad:

Videojuegos contra deterioro cognitivo

Las reservas de pedagogos y padres frente a la universalizada adicción a los videojuegos que han exhibido ya varias generaciones de chavales no pueden estar más injustificadas. Incluso el pionero del sector, el Tetris, tiene notables virtudes contra el estrés postraumático que son bien conocidas desde hace unos años. Y un grupo de neurólogos demuestra ahora que un videojuego expresamente diseñado como un modelo de la fiebre moderna de la multitarea —la necesidad de atender a varias cosas y artefactos a la vez— es capaz de revertir los inevitables efectos de la edad sobre ese exigente control cognitivo. Señoras y señores de cierta edad, hagan juego.

El nuevo videojuego se llama NeuroRacer y ha sido desarrollado y probado por Adam Gazzaley, Joaquín Anguera y sus colegas de los departamentos de neurología, fisiología, neurociencia integrativa y psiquiatría de la Universidad de California en San Francisco. Está diseñado para plantear al usuario un desafío de multitarea: hacer dos cosas completamente distintas a la vez, como conducir un coche virtual por una carretera sinuosa (1) y pulsar un botón cuando surja un signo + en combinación con un círculo verde (2). Y lo que mide no es tu capacidad para conducir o pulsar botones, sino el grado en que la simultaneidad de ambas cosas perjudica tu rendimiento en cualquiera de las dos, sea esta cual sea. Los resultados que presentan en Nature son espectaculares.

Los científicos han ensayado primero su videojuego en voluntarios de 20 a 80 años y han demostrado de forma muy convincente que la capacidad cognitiva de atender a dos cosas a la vez declina con la edad de forma progresiva y constante: no se trata de un padecimiento de la ancianidad, sino de un deterioro lineal que empieza a notarse –y a base de bien— cuando uno pasa de los veinte a los treinta, y sigue inexorable a lo largo de los cuarenta, los cincuenta, los sesenta y todo lo demás. Moraleja: desconfíe cuando un tipo de 30 años se las da de jovenzuelo; es solo un anciano en forma larvaria.
Tras tomar esos datos, los investigadores se han centrado en un grupo de voluntarios más maduro (de 60 a 85 años) y han demostrado que jugar al NeuroRacer revierte casi por completo su pérdida de capacidad para enfrentarse a la multitarea, que es una metáfora de la vida moderna. Les han hecho jugar un mes —tres veces por semana, una hora al día— y han visto que los viejos entrenados así superan incluso a los jóvenes de 20 años que no habían tenido contacto con el videojuego.

Lo más importante es que esa ventaja se extiende incluso en tareas ajenas al entrenamiento inicial, como la habilidad general para mantener la atención y la capacidad de la memoria operativa. El juego, sostienen los autores, servirá no solo para diagnosticar deficiencias, sino también para potenciar las capacidades cognitivas en las personas mayores. Es decir, en las de más de 20 años.

 

No hay medicina que cure lo que cura la Felicidad.

Gabriel García Márquez

Felicidad

lunes, 9 de septiembre de 2013

La educación no consiste en atiborrarse de datos.


Cuando Thomas A. Edison le preguntó a Einstein la velocidad del sonido, él respondió:

No lo sé, procuro no cargar mi memoria con datos que puedo encontrar en cualquier manual, ya que el gran valor de la educación no consiste en atiborrarse de datos, sino en preparar al cerebro a pensar por su propia cuenta y así llegar a conocer algo que no figure en los libros.
prepara-cerebro
 

domingo, 8 de septiembre de 2013

El Diamante en tu bolsillo-Gangaji. Autoconocimiento.

 

(tomado de la Web)




Cualquier pensamiento que hayas tenido sobre ti mismo, pequeño o desmesurado, no es quien eres. Es sólo un pensamiento. La verdad de quien eres no puede ser "pensada", porque ella es la fuente de todos los pensamientos. No se puede definir o darle nombre a la verdad de quién eres. Palabras como alma, luz, Dios, verdad, ser, conciencia, inteligencia universal o divinidad, aunque sean capaces de evocar el éxtasis de la verdad, son insuficientes como descripción de la inmensidad de quien eres realmente. Independientemente de cómo te identifiques: como un niño, un adolescente, una madre, un padre, una persona más adulta, una persona saludable, una persona enferma, una persona que sufre o una persona iluminada - siempre, detrás de todo eso, está la verdad de ti mismo. No es ajena a ti. Está tan cerca que no puedes creer que eres tú.


No existe un concepto para definir la verdad de quien eres, ignorante o iluminado, inutil o grandioso. La verdad de quien eres, está libre de todo eso. Ya eres libre, y todo lo que te impide lograr esa libertad es tu apego a alguna idea sobre quien eres . Este pensamiento no impide que seas la verdad de quien eres. Tú ya eres eso. Te separa del descubrimiento de quien eres realmente. Te invito a dejar que tu atención se sumerga en aquello que siempre ha estado ahí, esperando abiertamente por su propio auto-descubrimiento.


¿Quién eres, realmente? ¿Eres alguna imagen que aparece en tu mente? ¿Eres alguna sensación que aparece en tu cuerpo? ¿Eres tú alguna emoción que pasa por tu mente o tu cuerpo? ¿Eres algo que alguien dice que tú eres? ¿O eres la rebeldía contra algo que alguien ha dicho que eres? Estos son algunos de los muchos errores de identificación. Todas estas definiciones vienen y se van, nacen y después mueren. La verdad de lo que eres, no viene y se va. Ella está presente antes del nacimiento, durante toda la vida y después de la muerte. Descubrir la verdad acerca de quien eres, no solo es posible, es tu derecho de nacimiento.


Cualquier pensamiento de que este descubrimiento no es para ti, que aún no es tiempo, que no eres digno, que no estás listo, que tú ya sabes quien eres, son sólo trucos de la mente. Es hora de investigar este pensamiento y ver qué validez realmente tiene. En esta investigación existe una apertura para que la conciencia inteligente que eres, finalmente se reconozca a sí misma. La pregunta más importante que puedes hacerte es: ¿Quién soy yo?


De cierta forma, esta ha sido una pregunta implícita, hecha en cada etapa de tu vida. Toda actividad, sea individual o colectiva, es motivada en su raíz por una búsqueda de auto-definición. Normalmente, buscas una respuesta positiva a esta pregunta y huyes de una respuesta negativa. Cuando esta pregunta se vuelve explícita, el impulso y el poder de la pregunta orientan a la búsqueda de la verdadera respuesta, la cual está abierta, viva, y llena de una "comprensión" cada vez más profunda. Tú has experimentado tanto el éxito como el fracaso. Después de un cierto tiempo, tarde o temprano, te das cuenta que quien eres, por más que la definas, no es satisfactoria. A menos que esta pregunta haya sido 'verdaderamente respondida', - no sólo convencionalmente respondida - seguirás con el hambre de saber.


Puesto que no importa cómo hayas sido definido por los otros, bien intencionado o no, y no importa cómo te hayas definido a ti mismo, ninguna definición puede traer certidumbre duradera. El momento en que reconozcas que ninguna respuesta jamás ha satisfecho esta pregunta, es crucial. A menudo se lo denomina como el momento de madurez espiritual, el momento de madurez de la vida espiritual. En este punto, tú puedes concientemente investigar quien realmente eres. En su poder y simplicidad, la pregunta "¿Quién soy yo?" lanza la mente de nuevo a la raíz de la identificación personal, la hipótesis básica: yo soy alguien. En vez de automáticamente aceptar esta suposición como la verdad, puedes investigar más. No es difícil ver que este pensamiento inicial de "yo soy alguien", conduce a todo tipo de estrategias: ser un mejor 'alguien', un 'alguien' más protegido, un 'alguien' con más placer, más confortable, más realizado. Pero cuando este pensamiento muy básico es cuestionado, la mente encuentra el yo el cual estaba separado de lo que ella ha estado buscando. Esto se llama auto-investigación.


La pregunta más básica: "¿Quién soy yo?", es la que más se pasa por alto. Pasamos la mayor parte de nuestros días diciéndonos a nosotros mismos o a los demás que somos alguien importante, alguien sin importancia, alguien grande, alguien pequeño, alguien joven o alguien viejo, sin nunca realmente cuestionar esta suposición tan básica: ¿Quién eres, realmente? ¿Cómo sabes que esto es quien eres en realidad? ¿Es verdad? ¿Realmente? Cuando llevas tu atención hacia esta pregunta: "¿Quién soy yo?" tal vez veas una entidad la cual tiene tu cara y tu cuerpo. ¿Pero quién es conciente de esa entidad? ¿Eres el objeto, o eres la percepción del objeto? El objeto viene y se va. El padre, el niño, el amante, el abandonado, el iluminado, el victorioso, o el derrotado. Todas estas identificaciones vienen y se van. La percepción de estas identificaciones está siempre presente.


La errónea identificación de uno mismo como algún objeto dentro de la percepción lleva al extremo placer o extremo dolor y a ciclos interminables de sufrimiento. Cuando estás dispuesto a terminar con la errónea identificación y descubrir directa y completamente que tú eres la propia conciencia y no estas definiciones efímeras, la búsqueda de ti mismo en los pensamientos, termina. Cuando la pregunta "¿quién?" es perseguida de forma inocente, pura, en todo el camino de vuelta a su origen, surge un gran y asombroso descubrimiento: ¡no hay ninguna entidad allí! Apenas el indefinible e ilimitado reconocimiento de ti mismo como inseparable de cualquier otra cosa. Eres libre Estás completo, eres infinito. No hay final para ti, no hay límite. Cualquier idea sobre ti mismo que aparezca desaparecerá de vuelta en ti. Eres la percepción, y la percepción es la conciencia Deja que todas las auto-definiciones mueran en este momento. Déjalas ir, y ve lo que permanece. Ve lo que nunca ha nacido y lo que no muere. Siente el alivio de dejar caer la carga de definirte a ti mismo. Experimenta la verdad de la irrealidad de la carga. Experimenta la alegría que está aquí. Descansa en la infinita paz de tu verdadera naturaleza antes de que cualquier pensamiento de "yo" surja.



Texto extraido del libro "El Diamante en tu Bolsillo" de Gangaji.


 

Libro blanco del Envejecimiento Activo en Andalucía en pdf para descargar

Pueden descargarlo aquí:

http://www.algeciras.es/documentos/noticiasDelegaciones/lbea9600.pdf





miércoles, 4 de septiembre de 2013

Los deberes de los niños: ¿tarea para los padres o para los hijos? El Confidencial

 


Los niños necesitan practicar los nuevos conocimientos, sobre todo en etapas claves como el aprendizaje de la lectoescritura, y para afianzar la mecánica de muchos aprendizajes. Es por eso que muchos días traen deberes del colegio para hacer en casa. Pero no podemos olvidarnos que los deberes son responsabilidad de los niños, no de los padres, y que los padres asuman esa responsabilidad es un error del que siempre nos arrepentiremos.

Lo ideal sería que los niños contasen con más tiempo dentro del horario escolar para poder realizar los deberes, pero también es importante que los niños aprendan la importancia del esfuerzo, del trabajo diario, y adquieran la rutina del estudio desde pequeños. Esto no quiere decir que con 8 años tengan que estar horas haciendo ejercicios en casa, pero sí un ratito de repaso para poder afianzar los conocimientos adquiridos durante el día. Según aumenta la edad, el tiempo dedicado al estudio irá aumentando progresivamente.

Los niños piensan que si otros hacen los deberes por ellos, ya no tienen obligación”
Los deberes son responsabilidad del niño, no de los padres, y desde el primer momento debemos hacérselo saber. En muchas ocasiones observamos que los estudios y las notas preocupan más a los padres que a los hijos. Esta es una actitud errónea, pues de esta forma, no lograremos que los niños asuman la responsabilidad de sus tareas y de sus estudios. Los niños piensan si otro lo hace por mí, ya no tengo esa obligación, y además se puede convertir en una llamada de atención hacia el adulto.
La labor de los padres aquí será, sobre todo, ayudarlos a organizarse cuando son pequeños y resolver posibles dudas al final. Los padres no tienen que estar sentados en la silla de al lado haciendo los deberes con ellos, tienen que estar para resolver dudas y para supervisar, pero el niño debe aprender a trabajar de forma autónoma y hacerse el responsable de sus deberes.

Pongamos un tiempo límite a la ejecución de los mismos. Muchos niños estiran el tiempo de trabajo con distracciones y excusas porque la ganancia secundaria de tener a sus padres pendientes es muy fuerte e incluso mejor que jugar ellos solos.

Pasos a seguir para conseguir que los niños se hagan responsables de sus deberes y obligaciones:

1. Desde pequeños deben responsabilizarse de sus cosas, que no vean que no es necesario recoger sus juguetes o estar pendientes de ellos porque otros adultos los van recoger o a guardar.

2. Si pierden algo, no hay que reponerlo de inmediato. Tienen que aprender el coste de haberlo perdido.

3. Cada cosa tiene un sitio. Establezcamos con el niño dónde vamos a poner cada cosa, y mantengamos su sitio.

4. Trabajemos los hábitos desde bien pequeños, no esperemos a que sean “mayores”. Todos los días nos podemos sentar un ratito a trabajar en la mesa de estudio, en el mismo sitio a la misma hora, a leer, a dibujar, a hacer letras…

5. Establezcamos tiempos cortos de trabajo, y poco a poco vayamos alargándolos. No pretendamos que los niños estén horas trabajando ellos solos.

¿Cómo fortalecer buenos hábitos desde pequeños?

Cuando son más pequeños se trata de trabajar el hábito. No hace falta que dediquen horas de trabajo y de estudio, bastaría con 20-25 minutos diarios. Si desde el cole no mandan deberes como tal, podemos dedicar este tiempo a leer en voz alta, contestar preguntas del texto (para trabajar la lectura comprensiva) y hacer un par de operaciones aritméticas. En el primer ciclo de primaria, con esto sería suficiente.

Recomendaciones para estudiar:

1. Utilicemos un sitio fijo de estudio. No vale hacer cada día los deberes en un lugar diferente. Lo ideal sería poner una mesa en su habitación, que tenga una buena iluminación, con la superficie lisa.

2. Sobre la mesa de estudio solo debe de estar el libro a estudiar y el estuche. No debe de haber ningún elemento distractor, como otros libros, ordenador, móvil, juguetes, figuritas…

3. La tele siempre debe de estar fuera del cuarto de estudio. Y los móviles, ordenadores, reproductores de música, deben de estar fuera y apagados.

4. Hay que sentarse todos los días en la mesa de estudio a la hora pactada (mismo sitio, misma hora), siendo puntual a la hora de empezar y terminar de estudiar.

5. Mantener la postura correcta, sentado en la silla, pies en el suelo y espalda recta. (Nada de tumbado sobre la mesa, mal sentado o estudiar en la cama).

6. Empezar a estudiar por una asignatura mediana en dificultad, pues al comenzar, el niño está bastante concentrado, pero todavía no ha llegado al punto máximo de concentración y productividad, seguido de las asignaturas más difíciles, para terminar con las fáciles, haciéndolas coincidir cuando ya estén cansados.

 

10 cosas que cualquier niño puede enseñarte sobre comunicación por Gonzalo Álvarez (El Arte de Presentar)

 

Por Gonzalo Álvarez

Enseñanzas que podemos sacar a este respecto de los niños:
“Los niños tienen mucho más que enseñarte sobre cómo vivir con plenitud en el presente que tú a ellos.”
—Wayne Dyer, La felicidad de nuestros hijos
Si te preguntara quiénes son los mejores comunicadores del mundo, ¿quién responderías? ¿Los CEOs de las grandes compañías? ¿Sus directores de comunicación? ¿Los políticos? ¿Los vendedores ambulantes? No. Los mejores comunicadores del mundo son ¡los niños de dos años! A pesar de su impericia lingüística hablan con tal pasión que nos mueven y conmueven. Aún no han sido socializados, por lo que se expresan sin inhibiciones de ningún tipo: gritan, saltan, patalean, ponen caras, gesticulan, golpean. No es que pueda decirse que se expresen muy bien verbalmente, y a pesar de todo, con su entusiasmo desatado consiguen persuadirnos casi de cualquier cosa.

A medida que crecemos, la educación nos acosa con inhibiciones, prohibiciones y normas. Como consecuencia, olvidamos al hacernos adultos habilidades que de niños poseíamos y usábamos sin complejos, como hablar, dibujar, cantar, bailar y jugar. No en vano afirmaba Picasso que
“Todo niño es un artista. El problema es cómo seguir siéndolo una vez que se ha crecido.”

Leía recientemente en el libro de Richard Denny titulado Communicate to Win los que son a su juicio diez principios básicos para comunicar y ganar. Sí, ya sé que parecen muy simples. Hasta un niño es capaz de exhibirlos todos. ¿Puedes tú?

10 principios que te ayudarán a comunicar con éxito
  1. Hablar a la gente (no delante de la gente).
  2. Sonreírle.
  3. Dirigirnos a las personas por su nombre.
  4. Mostrarse agradable y con ganas de ayudar.
  5. Ser entusiasta ante la vida.
  6. Interesarse sinceramente por los demás.
  7. Buscar oportunidades para elogiarlos.
  8. Tomar en consideración los sentimientos de quienes son nuestros semejantes.
  9. Ser respetuoso con las ideas ajenas.
  10. Escuchar, escuchar, escuchar.
Una vez leído el post de Gonzalo, y después de ver lo que él nos enseñó en sus cursos, yo, me atrevería a añadir otra característica de los los niños, de la que ya he hablado en otros post, y donde los niños nos ganan por goleada: la capacidad de observación, tanto antes, como durante: observa el entorno, observa a tu audiencia, a tus interlocutores, eso te permitirá ir adaptando tu mensaje a sus necesidades.
 

Los niños también pueden sufrir depresión postvacacional colaboración para teinteresa.es


Los dolores de tripa antes de ir al cole, símbolo de estrés postvacacional en los niños. Os adjunto la colaboración realizada con Silvia Pozo Martínez para teinteresa.es
  • La psicóloga Silvia Álava Sordo asegura que “los niños acusan mucho los cambios, pero también es verdad que se hacen a ellos más rápido”.
  • La mejor forma de que los niños se vuelvan a acostumbrar a la rutina es controlar los horarios de la comida y de sueño.

Va llegando el fin del verano y con él, se acaban las vacaciones y llega la vuelta al trabajo y también a los colegios. Es muy frecuente que durante esta transición de las vacaciones al trabajo, se produzca la depresión o síndrome postvacacional.

Mucha gente piensa que esta “depresión” se produce solo en los adultos. Pero los más pequeños también la sufren cuando no están lo suficientemente preparados para ‘la vuelta al cole’, después de más de dos meses de vacaciones, sin obligaciones ni horarios demasiado estrictos. Empiezan los dolores de tripa para remolonear a la hora de ir al cole, o los supuestos dolores de garganta que los más pequeños sienten los días antes de empezar las clases.

La directora del área infantil del Centro de Psicología Álava Reyes, Silvia Álava Sordo, explica que “los niños acusan mucho los cambios, pero también es verdad que se hacen a ellos más rápido que los adultos”. Para evitar que los más pequeños de la casa padezcan los síntomas del síndrome postvacacional como apatía, una especie de tristeza o pereza, lo mejor es “el ajuste de horarios progresivo los días anteriores al comienzo del cole, sobre todo de sueño y de comida”.

Álava Sordo destaca para Teinteresa.es la importancia de que “unos días previos a la vuelta al cole empiecen a tener junto con los adultos los horarios que se van a tener durante el curso. No se pueden acostar, incluso el día antes de la vuelta al cole, a las 12 de la noche si se van a tener que levantar a las 7 o seguir comiendo a las 3 de la tarde, si en el cole la comida va a ser a la una”.

Esta psicóloga también cuenta que no hay que olvidarse de que su principal fuente de aprendizaje es el modelado, copian a sus adultos de referencia. “Si ven que el padre está “que horrible la vuelta al trabajo, que pereza,…”, el niño copia la conducta. Lo que hay que hacer es darles mensajes positivos: ‘que bien que ya vuelves al cole, vas a ver a tus amigos, vas a jugar con en el recreo’. Los padres deben cuidar mucho el tema de los horarios y el mensaje que se les da, siempre en positivo”, señala Álava.

Fuente Los dolores de tripa antes de ir al cole, símbolo de estrés postvacacional en los niñoshttp://www.teinteresa.es/empleo/ninos-sufren-depresion-postvacacional
 

martes, 3 de septiembre de 2013

VISUALIZACIÓN. Control del estrés.

TÉCNICAS COGNITIVAS DE CONTROL DELESTRÉS LABORAL


VISUALIZACIÓN

           

            La visualización es una herramienta muy útil con la que vas a conseguir un mayor control de la mente, de las emociones y del cuerpo; así como para efectuar los cambios deseados de tu comportamiento. Puede usarse para aliviar la tensión muscular, controlar y eliminar dolores, eliminar pensamientos negativos, etc. No es otra cosa que aprender a relajarte imaginando vívidamente diferentes situaciones o paisajes de la forma más realista posible; aportando todos los detalles que puedas incluir y produciendo en ti sensaciones positivas y beneficiosas. Con ello, generarás el control de tus emociones, sensaciones, pensamientos y comportamientos.

Para ello:

  1. Siéntate en un lugar cómodo y tranquilo y cierra los ojos.
  2. Imagina un lugar donde te gustaría estar y concéntrate en todos los detalles: colores, objetos, olores, sonidos, etc.
  3. Respira profundamente y disfruta de la tranquilidad y bienestar que te proporciona ese lugar.

            Si tienes problemas para concentrarte e imaginar un espacio puedes utilizar una foto o postal. También puedes grabar una descripción detallada de la escena que pretendes crear y ponértela durante la práctica.

AUTO-INSTRUCCIONES. Control del estrés.

TÉCNICAS COGNITIVAS DE CONTROL DELESTRÉS LABORAL


AUTO-INSTRUCCIONES

            Se refiere al lenguaje interior que guía tu conducta, reforzando a la acción motora. Este habla interna (silenciosa o en voz baja) te ayuda a regular, controlar y mejorar tu comportamiento.

-           “Para relajarme apago el ordenador, pongo música clásica, me siento en el sofá,...”.                                                                

 

Las prácticas a realizar son:

 

ANTES DEL SUCESO  

- Preocuparse no cambia el problema.

- Piensa en las ganancias de afrontarlo correctamente.

- Puedes planear cómo ocuparte de ello.

 

AL COMIENZO DEL SUCESO  

- ¡Cálmate!. Puedes controlarlo.

- Concéntrate en lo que tienes que hacer. No en el miedo.

 - Sólo tienes que dar un paso cada vez.

- Piensa en algo que vas a hacer después y que te gratifica.

  

DURANTE EL SUCESO

- Tensa  los músculos unos segundos y relaja. Luego respira profundamente,

- Repítete (silenciosa o en voz baja) frases positivas y de ánimo: “Yo puedo controlarlo”; “Voy a conseguir estar bien”,… .

--Concéntrate solo en tu tarea.

 

La ansiedad surge a menudo, persiste, pero puedes controlarla. Los síntomas terminarán enseguida.

 

DESPUÉS DEL SUCESO

            - Siéntete bien por el manejo de la situación y los resultados.

            - Valora lo conseguido. Cualquier avances importante y no te castigues por lo no alcanzado, simplemente aprende de los errores para la próxima vez.

-Ignora las preocupaciones y cultiva el pensamiento positivo.

APRENDER A DESCONECTAR. Control del estrés.

TÉCNICAS COGNITIVAS DE CONTROL DEL ESTRÉS LABORAL


APRENDER A DESCONECTAR

  1. EVITAR GRANDES ATRACONES DE TRABAJO.
  2. OBJETIVAR LA GRAVEDAD E INTENSIDAD DE LO QUE NOS PREOCUPA O DE LO QUE DEJAMOS PENDIENTE.
  3. ACABAR AL MENOS UNA TAREA O DEJARLA ENCAUZADA.
  4. PLANIFICAR LAS TAREAS PENDIENTES.
  5. DECIDIR CUÁNDO DEBES DECIR BASTA.
  6. CONCÉNTRATE EN UNA ACTIVIDAD CON LOS CINCO SENTIDOS, VIVIENDO EL INSTANTE PRESENTE Y SABOREANDO LO QUE ESTÁS REALIZANDO AL MÁXIMO.
  7. ELEGIR UNA ACTIVIDAD RADICALMENTE DISTINTA, UNA VEZ FINALIZADA LA ANTERIOR.
  8. MANTENTE ALEJADO/A DEL MOVIL O APAGALO.
  9. PRACTICAR TÉCNICAS DE RELAJACIÓN AL FINALIZAR LA TARDE.
  10. NO HABLAR NI ATENDER ASUNTOS DE TRABAJO FUERA DEL HORARIO LABORAL.

EL ARTE DE PENSAR EN POSITIVO: REENCUADRE


TÉCNICAS COGNITIVAS DE CONTROL DEL  ESTRÉS LABORAL

 

EL ARTE DE PENSAR EN POSITIVO:  REENCUADRE

            Consiste en ser capaz de percibir cualquier situación o experiencia desde diferentes perspectivas y centrarte en aquella que te resulta más útil. De esta forma, aprenderás a identificar aspectos positivos y retadores de situaciones aparentemente amenazantes.

-           “No hay nada tan malo que no incluya cosas positivas, ni nada tan bueno que no incluya cosas negativas”.

lunes, 2 de septiembre de 2013

DEFINICIONES DE AMOR


http://elsecretodeserpositivo.blogspot.com.es/
Según niños de 4 a 8 años


( tomado de la web)


De una encuesta hecha por profesionales de Educación y Psicología, con un grupo de niños de 4 a 8 años

Respuestas:

“Amor es cuando alguien te incomoda, y tú, aunque estás muy enojado, no gritas, porque sabes que hieres sus sentimientos” Mateos, 6 años

“Cuando mi abuela se enfermó de artritis, ella no se podía agachar para pintarse las uñas de los pies, mi abuelo, desde entonces, pinta las uñas de ella aunque él también tiene artritis” Rebeca, 8 años

“Amor es cuando una niña se coloca perfume y el niño se coloca loción para después de afeitarse, ellos salen juntos y se huelen” Carlitos, 5 años

“Yo se que mi hermana mayor me ama, porque ella me dio todas sus ropas viejas y tuvo que salir a comprar ropas nuevas” Lorena, 4 años

“Amor es como una viejita y un viejito que son muy amigos todavía, aunque se conocen hace mucho tiempo” Tomasito, 6 años

“Cuando alguien te ama, la forma de decir tu nombre es diferente” Patricio, 4 años

“Amor es cuando tú sales a comer y ofreces tus papas fritas, sin esperar que la otra persona te ofrezca las papas fritas de ella” Cristinita, 6 años

“Amor es lo que sentimos en la navidad, cuando tú paras de abrir los regalos y los escuchas” Robertito, 5 años.

“Si tú quieres aprender a amar mejor, debes comenzar con un amigo que a ti no te guste” Maggie, 6 años.

“Cuando tú hablas con alguien de ti, sobre alguna cosa mala, aunque sientas miedo de que esta persona no te ame más por este motivo, ahí tú te sorprendes, ya que no solamente te continua amando, como ahora si no que te ama todavía más” Quenita, 7 años

“Amor es cuando la mamá ve al papá hediondo y de mal olor y dice que es más bonito que Robert Redford” Cristina, 8 años

“Durante mi presentación de piano, yo ví a mi papá en la platea levantando su mano y sonriendo, era la única persona haciendo esto, y yo no sentía miedo” Marcela, 8 años

“Amor es cuando tú le dices a un chico que él está vistiendo una camisa linda y él se la pone todos los días” Noelia, 7 años

“No deberíamos decir te amo sino cuando realmente lo sentimos, y si lo sentimos, deberíamos decirlo muchas veces. Las personas se olvidan de decirlo” Jessica, 8 años

“Amor es abrazarse y besarse, amor es decir no” Paty, 8 años

“Cuando tú amas a alguien, sus ojos suben y bajan y pequeñas estrellitas salen de ti” Karina, 7 años

“Dios debería haber dicho algunas palabras mágicas para que los clavos se cayeran de la cruz, más él no lo hizo. Esto es amor” Max, 5 años

“Amor es cuando tu perro te lame la cara, aunque tú lo dejas solo el día entero”. Anita, 4 años